La capilla de la Carretería es un pequeño templo del siglo XVIII ubicado en el barrio del Arenal de Sevilla. Se trata de una de las capillas más pequeñas de Sevilla, con menos de 100 metros cuadrados. Tal y como indica su nombre, es la sede de la hermandad de la Carretería, que procesiona la tarde del Viernes Santo.
La ubicación del templo responde a un hecho milagroso que la tradición señala en este lugar. Al parecer, a mediados del siglo XVI, un miembro del gremio de toneleros encontró una imagen de la Virgen oculta tras un muro en esta zona. La imagen desprendía una luz brillantísima, por lo que recibió la advocación de Nuestra Señora de la Luz. Tras este acontecimiento, se decidió fundar la hermandad, cuyo germen sería el mencionado gremio de toneleros (1550).
La capilla actual fue construida entre 1753 y 1761 a partir de los planos de Juan Núñez. Tiene una sola nave, cubierta por bóveda de arista, salvo en el presbiterio, donde la bóveda es vaída. A finales del siglo XX se añadió a la derecha una nueva capilla para albergar la imagen de la Virgen del Mayor Dolor en su Soledad.
La fachada es de estilo neoclásico y muy sencilla. Dos pilastras enmarcan la entrada y sostienen un frontón partido, en cuyo centro se abre una hornacina, rematada por frontón triangular. En el centro de la parte superior se ubica una espadaña de un solo vano con la campana.
En el interior de la capilla reciben culto los titulares de la hermandad de la Carretería. El Cristo de la Salud es una extraordinaria talla de autor anónimo que se ha datado a principios del siglo XVII. Aunque no se conserva documentación, atendiendo a su estilo, se ha señalado a Francisco de Ocampo como su posible autor. Lo acompañan la Virgen de la Luz y San Juan, obras del taller de Pedro Roldán de hacia 1677.
En la capilla lateral se encuentra la imagen de Nuestra Señora del Mayor Dolor en su Soledad. Originalmente, era la imagen de María que acompañaba al Crucificado en el paso de misterio, aunque desde 1885 procesiona en su propio paso de palio. Está atribuida a Alonso Álvarez Albarrán y se ha datado en 1629.
También encontramos una imagen de vestir de la Virgen con el Niño, con la advocación de Nuestra Señora de la Luz (de gloria), que comparte con la ya mencionada. Tradicionalmente se la ha identificado con la imagen aparecida milagrosamente en este lugar hacia 1550. Sin embargo, un análisis estilístico deja claro que la imagen fue realizada en la segunda mitad del siglo XVIII. Cabe la posibilidad de que la imagen actual se hiciera a partir de los restos de la original o que, por algún motivo y en algún momento que desconocemos, se decidiera su sustitución.
















