SUSANA BEN SUSÓN (LA SUSONA)
(siglo XV)
La conocida popularmente como "la Susona" es probablemente el personaje más célebre de la antigua judería entre los sevillanos. Vivió en la calle que hoy lleva su nombre a finales del siglo XV y era hija de Diego ben Susón.
Sabemos que los hechos que la hicieron célebre ocurrieron hacia 1481, momento en el que los miembros de la Inquisición enviados a Sevilla se empleaban a fondo para garantizar que aquellos judíos que adoptaban la fe cristiana lo hacían de manera sincera. A lo largo del siglo XV, una gran parte de los judíos sefardíes decidieron convertirse al cristianismo como forma de evitar los terribles y crecientes condicionantes que acarreaba la fe mosaica en los reinos peninsulares.
Según la versión más extendida de la historia, el padre de Susona era uno de estos "nuevos cristianos" que habían cambiado de religión más por pragmatismo que por convicción. Cuando la Inquisición empezó a ordenar arrestos y a apresar a los conversos sospechosos, el temor se hizo creciente entre los miembros de esta comunidad, hasta el punto de que algunos de ellos se plantearon organizar una revuelta que acabara con la vida de los inquisidores. Al parecer, Diego ben Susón era uno de los cabecillas de esta revuelta.
A partir de ahí, las versiones de la historia difieren bastante. Vamos a atenernos aquí a la expuesta por Mario Méndez Bejarano en su "Historia de la Judería de Sevilla" (1914):
Susan [Diego ben Susón] tenía una hija de sorprendente belleza; se la llamaba “la fermosa fembra” y vulgarmente Susona; ésta denunció la conjura a los inquisidores pero lo más probable es que no fuese ella misma la delatora, ya que recibía en su casa a un galán cristiano que, en su celo religioso, debió dar cuenta al Santo Oficio de las confidencias que ella le hacía. Sea lo que fuese, los conjurados fueron sorprendidos con armas en casa de Benedeva por un centenar de hombres y fueron encerrados en las mazmorras de la Inquisición. Los principales conjurados: el viejo Susan, el docto Abolafia, el venerable anciano Benedeva y los ricos Sauli y Torralba fueron quemados el 6 de febrero de 1481. Se cuenta que cuando Susan iba a la hoguera, la soga que llevaba al cuello arrastraba por los suelos. Conservando hasta el último momento su gracejo andaluz, dijo a los que lo acompañaban: “Quitadme de encima esta toca tunecí".
Reginaldo Romero, obispo de Tiberiades, hizo todo lo posible para obligar a Susona a profesar, pero los placeres sensuales de la judía se adaptaban poco a la disciplina del claustro y saliendo del convento antes de profesar vivió con diversos amantes, de condición cada vez más baja, para acabar entre los brazos de un especiero. En su testamento, la “bella judía” expresaba el deseo de que se colocara su cabeza en la puerta de su casa “donde había vivido mal, para ejemplo y castigo de sus pecados”.
Según la tradición, la calavera de Susana estuvo expuesta en la fachada de su casa durante siglos. Con el paso del tiempo, se empezó llamar el lugar la "calle de la Muerte", dada la lógica asociación entre este concepto y el cráneo. Así se llamó hasta 1845, año en el que se renombró con el actual "calle de la Susona". No se sabe con exactitud el lugar en el que se encontraba la casa ni dónde estuvo expuesta la calavera. En la "Relación histórica de la judería de Sevilla" (José María de Espinosa, 1820) se cita un manuscrito en el que aparecería esta referencia:
Está su calavera en una pared, frontero a la calle del Agua a la salida de lo angosto que va al Alcázar por donde le va el agua.
Representación de la Susona en la decoración cerámica de la glorieta de Mas y Prat, en el Parque de María Luisa. Fue elaborada por Enrique Orce en la Fábrica de Manuel Ramos Rejano, tomando como modelo una pintura José García Ramos.
Azulejo en la fachada de una vivienda de la calle Susona, marcando el lugar en el que según la tradición estuvo expuesta la calavera de la "fermosa fembra".
Imagen del videojuego "Blasphemous II", de la desarrolladora The Game Kitchen, donde se puede ver al personaje de "Svsona, fermosa fembra".
El barrio de Santa Cruz fue profundamente remozado en las primeras décadas del siglo XX, por lo que se hace difícil ubicar el lugar de los hechos. En general, la tradición sitúa la casa de la Susona en el número 10 de su calle, donde se puede contemplar un pequeño azulejo que recuerda la historia.
De cualquier forma, el personaje de la Susona forma parte del acervo popular de Sevilla. Se pueden encontrar versiones de su historia en ensayos sobre la ciudad y novelas. Además existe una ópera llamada "La Bella Susona", del compositor Alberto Carretero, y la historia aparece también en uno de los capítulos de la serie histórica "Isabel" (RTVE). La joven sevillana ha llegado incluso a inspirar uno de los personajes centrales de un videojuego. Se trata de "Blasphemous II", de la desarrolladora The Game Kitchen. En este juego, "Svsona, Fermosa Fembra" es uno de los jefes a derrotar.




