JOSEPH IBN MIGASH
(1077-1141)
Rabino y talmudista nacido en Sevilla que llegó a ser la cabeza de la escuela de Lucena, ciudad en la que se vivió un auténtico esplendor de la cultura judía entre los siglos IX y XII. Su familia era procedente de Granada, por lo que algunos autores señalan su nacimiento en esta ciudad, pero está claro que Ibn Migas pasó su infancia en Sevilla.
Siendo tan solo un niño, empezó a mostrar su inclinación por el estudio del Talmud y a los 12 años fue enviado a Lucena, en cuya academia estuvo formándose durante 14 años. El rabino que dirigía esta academia, Isaac Alfasi, lo nombra su sucesor en 1103, pasando por alto a su propio hijo, lo que da muestra de la valía de Ibn Migas. Estuvo al frente del centro de estudios en Lucena durante treinta y ocho años, en los que acrecentó la fama de la escuela de Lucena y su propio prestigio. Entre sus alumnos estuvieron personalidades como Maimun, el padre del célebre Maimónides.
Entre sus obras se pueden destacar las siguientes:
- Responsa (Salónica, 1791; Varsovia, 1870), doscientas catorce de las cuales fueron recopiladas por Joseph Elijah ha-Levi, traducidas parcialmente del árabe y publicadas a partir de un manuscrito de mala calidad. Muchas de sus responsa se encuentran en "Shiṭṭah Meḳubbeẓet" de Bezaleel Ashkenazi y en "Birke Yosef" de Azulai; y unas pocas aparecen en la colección de cartas de Maimónides "Pe'er ha-Dor" (núms. 211 y siguientes).
- Comentarios del Talmud (Menahem Meïri, "Bet ha-Beḥirah", en Neubauer, "M. J. C." ii. 228), de los cuales se han conservado:
- Novellæ sobre Baba Batra, citados entre otros por Zerahiah ha-Levi y por Solomon ben Adret
- Ḥiddushim sobre Shebu'ot, mencionado en el "Pe'er ha-Dor", No. 145 (impreso por primera vez en Praga, 1809, en "Uryan Telitai"; junto con otras novelas, ib. 1826).
La obra de Migash se caracteriza por el énfasis en la claridad e inteligibilidad, dando a veces dos o más explicaciones a un mismo pasaje. Defendió que sería imposible obtener decisiones religiosas directamente del Talmud sin utilizar las de los Geonim ("Teshubot"). Como muestra de la celebridad que llegó a alcanzar, podemos citar a Maimónides, que en la introducción a su comentario a la Mishná (Pococke, "Porta Mosis", p. 108), dijo de él:
La erudición talmúdica de este hombre asombra a todo aquel que entiende sus palabras y la profundidad de su espíritu especulativo; de modo que casi podría decirse de él que nunca ha existido un igual.


