JOSÉ PICHÓN

(siglo XIV)

Su nombre se transcribe también como Yuçaf Picho. Fue almojarife y contador mayor de la ciudad y del arzobispado de Sevilla. Fue nombrado en 1369 por Enrique II de Castilla, que lo estimaba mucho por su honestidad e inteligencia. Pero, a raíz de las acusaciones presentadas por unos correligionarios ricos que también habían sido admitidos en la corte, Pichón fue encarcelado por orden del rey y condenado a pagar 40.000 doblones. Tras pagar esta gran suma en el plazo de veinte días, fue puesto en libertad y restituido en su cargo; a su vez, presentó una grave acusación contra sus enemigos, ya fuera en venganza o en justificación propia.

Entretanto, Enrique había muerto y su hijo, Juan I, fue su sucesor. Muchos judíos ricos e influyentes se habían reunido desde diferentes partes del país para la subasta de los impuestos reales en Burgos, donde tuvo lugar la coronación de Juan. Estos judíos conspiraron contra la vida de Pichón, que era muy popular entre los cristianos y que había recibido notables atenciones de los cortesanos. No se sabe si se le puede culpar en algún grado del impuesto extraordinario de 20.000 doblones que Enrique había impuesto a los judíos de Toledo; pero, sea como fuere, algunos judíos prominentes, representantes de varias comunidades, fueron al rey el día de la coronación y, explicándole que había entre ellos un "malsin", es decir, un informante y traidor que merecía la muerte según las leyes de su religión, le pidieron que autorizara a los oficiales reales a ejecutar al ofensor. 

Se dice que algunos secuaces del rey, sobornados por los judíos, indujeron a Juan a dar la orden. La delegación llevó entonces esta orden, junto con una carta de varios judíos que eran los líderes de la comunidad, a Fernán Martín, el verdugo del rey. Este último no dudó en cumplir la orden real. El 21 de agosto de 1379, a primera hora de la mañana, acudió con don Zulema (Salomón) y don Zag (Isaac) a la residencia de Pichón, que aún dormía. Pichón fue despertado con el pretexto de que iban a apoderarse de algunas de sus mulas; y, en cuanto apareció en la puerta, Fernán lo agarró y, sin decir palabra, lo decapitó.

Planta de la casa de José Pichón en la judería de Sevilla, de acuerdo con los hallazgos arqueológicos en el marco de la rehabilitación del palacio de Altamira. Según podemos encontrar en "La restauración del palacio de Altamira" (Junta de Andalucía, 2005): La casa construida sobre la parcela C, de casi 1 .000 m² de superficie, estaba distribuida en dos terrazas paralelas con un desnivel de un metro entre ambas, determinando dos áreas diferenciadas por su uso cada una de 500 m². La mas elevada destinada a huerta-jardín y la otra a superficie útil construida. La entrada con fachada al callejón de Dos Hermanas daba acceso a zonas de servicio siguiendo al fondo las habitaciones nobles con el gran espacio al aire libre de recreo.

La ejecución de Pichón, cuyo nombre se había ocultado al rey, creó una sensación desagradable. El monarca estaba sumamente enojado porque lo habían engañado para que firmara la sentencia de muerte de un hombre respetado y popular que había servido fielmente a su padre durante muchos años. Hizo decapitar a Zulema, a Zag y al rabino jefe de Burgos, que estaba en el complot; y Martín debía haber corrido la misma suerte, pero se salvó gracias a la intercesión de algunos caballeros. Sin embargo, pagó por su precipitación en el asunto con la pérdida de su mano derecha. Como consecuencia de la ejecución de Pichón, las Cortes privaron a los rabinos y a los tribunales judíos del país del derecho a decidir causas criminales. El asunto tuvo las consecuencias más desastrosas para los judíos de España, estimulando el odio de la población contra ellos y contribuyendo a la gran matanza del año 1391.

Joseph tenía su residencia en Sevilla en una lujosa casa que se encontraba donde se halla en la actualidad el palacio de Altamira, en la zona más céntrica de la judería sevillana.  En la excavación arqueológica que tuvo lugar a finales del siglo XX en el marco de la rehabilitación del palacio, se pudo vislumbrar la estructura de esta casa y su rica decoración mudéjar.

Para compartir / To share...
Publicado en Sin categoría y etiquetado , .