La Antigua Cilla del Cabildo Eclesiástico es un edificio del siglo XVIII que se levanta en la calle Santo Tomás de Sevilla. A lo largo de su historia ha sufrido diversas remodelaciones en relación con los distintos usos que ha acogido. En la actualidad es la sede del Archivo General de Indias, condición que comparte con la Antigua Lonja de Mercaderes, que se levanta justo al otro lado de la calle.
Su construcción tuvo lugar en 1770 para servir como almacén de grano del Cabildo de la Catedral. Al parecer, el lugar que venían utilizando con este propósito quedó gravemente dañado en el Terremoto de 1755, por lo que fue necesario acometer este proyecto. No existe certeza sobre el arquitecto que dirigió la obra. Algunos autores apuntan a Pedro de Silva, que era el arquitecto mayor del Arzobispado. Sin embargo, también se apunta al navarro Lucas Cintora, que sería más tarde el responsable principal de las transformaciones en el edificio de la Lonja para adaptarlo al nuevo uso como Archivo.
Para la construcción de la fachada se aprovechó un fragmento del lienzo de la muralla que unía el Alcázar con la Torre del Oro. De hecho, aún en la actualidad encontramos una de las torres adosadas a la fachada del edificio. Se trata de una sencilla torre de planta cuadrada, datada a finales del siglo XII o principios del XIII.
La Cilla perdió su uso como almacén en el siglo XX y durante un corto período fue la sede de la Real Compañía Asturiana de Minas. En 1972 se decidió reformar completamente el inmueble para hacerlo sede del Museo de Arte Contemporáneo de Sevilla. El arquitecto gaditano Rafael Manzano Martos fue el encargado de dirigir las obras en esta ocasión.
Una nueva etapa en la historia de la antigua cilla se iniciaría hacia el año 2000, cuando se inició el proceso para incorporarla como sede complementaria para el Archivo General de Indias. Las obras finalizaron en 2005 y el edificio quedó configurado entonces con sus características actuales.
La Cilla fue diseñada en origen como un edificio de planta rectangular con dos plantas. La cubrición de las naves se realiza mediante bóvedas vaídas sostenidas por pilares rectangulares y columnas de mármol. En la actualidad cuenta con dos plantas más, una en el sótano y otra bajo la cubierta, añadidas en las sucesivas transformaciones para adaptar el inmueble a museo y, más tarde, a archivo.
La fachada repite el esquema compositivo del edificio de la Lonja que se encuentra justo enfrente. La Lonja responde al diseño del gran arquitecto renacentista Juan de Herrera e introdujo en su fachada una bicromía que fue enormemente exitosa en Sevilla.
Vemos esa bicromía repetida en la fachada de la cilla, con las áreas de piedra en tonos más claros y las paramentos en ladrillo con un color más rojizo. Las dos plantas del edificio quedan divididas en siete módulos iguales divididos por pilastras. En el módulo central de la primera planta se abre una sencilla portada adintelada. Justo sobre ella, ya en la segunda planta, se encuentra esculpido el emblema del Cabildo catedralicio, la Giralda entre dos jarras de azucenas. Sobre el emblema se ubica un sencillo óculo que sirve para singularizar este módulo central, ya que en todos los demás se abren ventanales rectangulares enmarcados por sencillas molduras en piedra.
La antigua Cilla del Cabildo fue declarada Bien de Interés Cultural en 1985 y en la actualidad es sede del Departamento de Referencias, la Biblioteca, una sala de conferencia, la sala de investigación y otros servicios del Archivo General de Indias.




