La iglesia de San Luis de los Franceses constituye uno de los ejemplos más sobresalientes del barroco sevillano, con una clara influencia de las grandes obras de la arquitectura religiosa en Roma del siglo XVII.
Presenta una planta de central con forma de cruz griega, precedida junto a la entrada por un atrio en el que se ubica el coro. Los brazos de la cruz de la planta se rematan en forma de exedra y en el centro del conjunto se levanta una imponente cúpula sobre tambor circular.
Historia
Es la iglesia del antiguo noviciado de la Compañía de Jesús en Sevilla. Sus obras se iniciaron en 1699 y se prolongaron hasta su consagración en 1731. Leonardo de Figueroa fue el arquitecto encargado, aunque parece que la planta del proyecto, de marcado carácter italiano, vino impuesta por la Compañía. Se ha señalado su similitud con la planta de Santa Agnese de Roma, obra de los arquitectos Girolamo y Carlo Raimaldi unos cincuenta años anterior. También intervinieron en su construcción otros arquitectos, como Matías de Figueroa, hijo de Leonardo, o Diego Antonio Díaz, al que se atribuye el remate de las torres.
Exterior
La fachada exterior cuenta con dos cuerpos horizontales divididos por cinco módulos verticales, con el central acentuado por su mayor profusión decorativa. Además, se remata por un frontón trilobulado sobre el que aparecen las figuras de los tres arcángeles. El conjunto de la fachada muestra la tradicional bicromía del barroco sevillano, con los paramentos en ladrillo avitolado y las pilastras en piedra y elementos decorativos en piedra.
En los extremos de la fachada se sitúan dos robustas torres campanario de sección octogonal, decoradas con esculturas de los Evangelistas. Ambas flaquean la monumental cúpula semiesférica, asentada sobre tambor, cubierta con tejas vidriadas y coronada por linterna.
Interior
El interior del templo transmite de forma inigualable la sensación de exuberancia y profusión decorativa del barroco, con una perfecta simbiosis entre arquitectura, escultura y pintura. A los machones que sostienen la cúpula se adosan una monumentales columnas salomónicas con dorados capiteles compuestos que acentúan la sensación de dinamismo del espacio.
El retablo mayor es obra de Pedro Duque Cornejo y está fechado hacia 1730. Es un verdadero compendio de elementos barrocos, con pinturas, esculturas, reliquias y elementos arquitectónicos dispuestos formando un abigarrado conjunto, sin ninguna estructura ordenada. En la parte superior, se cubre por un gran dosel que cobija el conjunto como un baldaquino, coronado por una gran corona real.
También se deben a Duque Cornejo los dos retablos de los brazos laterales, dedicados a San Francisco de Borja y San Estanislao de Kostka. Ambos constan de idéntica estructura, con banco, cuerpo central dividido en tres calles, y ático. En las hornacinas centrales se ubican las esculturas de los titulares y a los lados una serie de lienzos que les hace alusión, obra de Domingo Martínez.
En los cuatro machones que sostienen la cúpula se abren cuatro retablos de menor tamaño, pero de estructura y exuberancia decorativa semejantes. Están dedicados San Francisco Javier, San Ignacio de Loyola, San Juan Francisco de Regis y San Luis Gonzaga.
Capilla doméstica
Además de la iglesia, dentro de las dependencias de San Luis de los Franceses se encuentra otro espacio de enorme valor artístico denominado "capilla doméstica". Tiene una sola nave, cubierta por bóveda de cañón con lunetos y arcos fajones, mientras que el área del presbítero se haya cubierta por una bóveda elíptica. El retablo es obra también de Duque Cornejo, de hacia 1730, e incluye una profusión de santos jesuitas. Entre las numerosas esculturas, cabe destacar una Inmaculada que se erige sobre el Sagrario con un estilo muy cercano al de Gregorio Fernández.
Toda la capilla se halla profusamente decorada. Sobre los muros se disponen una serie de pinturas de los apóstoles, intercaladas con relicarios y un conjunto de bronces flamencos sobre la vida de la Virgen. Igualmente rica es la decoración pictórica del presbiterio y las bóvedas, obras de Domingo Martínez y su taller.










