ANTIGUO CASTILLO DE SAN JORGE

En el lugar en el que hoy se encuentra el Mercado de Triana se edificó en época almohade (XIII) un castillo que luego sería  conocido como castillo de San Jorge. Puede que se hiciera sobre construcciones anteriores, incluso romanas o visigodas, y que se refortificara tras la derrota musulmana en la batalla de las Navas de Tolosa (1212). 

‘Annales d'Espagne et du Portugal’, 1741

Contaba con diez torreones que articulaban un robusto espacio fortificado de planta rectangular. Los cristianos fijarían allí la sede de la Inquisición en Sevilla en 1480, por lo que es seguro que fue el escenario de numerosos episodios de prisión y tormento a lo largo de su historia. De algunos de los sucesos ocurridos allí se han hecho narraciones tan geniales como la que ofrece Beethoven en su ópera “Fidelio”, que tiene por escenario este castillo.

Continuó siendo sede de la Inquisición hasta finales del siglo XVIII, cuando fue abandonado. Ya a principios del siglo XIX fue derribado y sobre su solar se levantó un mercado. Al fondo del actual mercado, en la parte que da hacia la calle Castilla, se pueden observar aún hoy algunos de los grandes muros que pertenecieron al primitivo castillo.

BAÑOS DE LA REINA MORA

Se trata de unos baños almohades del siglo XIII, que originalmente constituyeron unos de los baños públicos más grandes de los construidos en Al Ándalus. Tras la conquista cristiana de la ciudad, fueron cedidos por Alfonso X a su madrastra, la reina Juana de Ponthieu. Probablemente ese sería el origen del nombre. De 'Baños Moros de la Reina' se habría derivado 'Baños de la Reina Mora', ya que dada la ubicación del complejo, tan alejada del Alcázar, es muy improbable que fueran utilizados por las mujeres de los reyes o emires de la ciudad en época musulmana. 

Continuaron siendo usados como baños tras la conquista cristiana de la ciudad hasta el siglo XVI. Más tarde pasaría a asentarse allí una comunidad de monjas agustinas y ya en el siglo XIX se trasformaría en cuarte de la Comandancia de Ingenieros. El viejo cuartel sería derribado en 1976 durante los años ochenta se iniciaron las excavaciones arqueológicas.

Los baños se articulan en torno a un gran patio, rodeado de columnas con capiteles de mocárabe. Este patio estuvo originalmente cubierto por una bóveda esquifada y probablemente fue la sala templada. Los espacios porticados que se abre en torno al patio se cubre con bóvedas de cañón, en las que se abren unos lucernarios, con la forma estrellada tan característica de los baños árabes.

Al fondo del patio se abren dos estancias rectangulares contiguas que serían originalmente las salas caliente y fría.

En la actualidad, los Baños se hallan anexos a la Hermandad de la Veracruz, que es cotitular del inmueble y gestiona sus visitas.

ATARAZANAS REALES

Las Atarazanas de Sevilla fue un inmenso espacio dedicado a la fabricación, reparación y almacenaje de barcos. Su construcción se inició a mediados del siglo XIII por orden de Alfonso X el Sabio, aunque se sabe que por la zona ya había unas atarazanas desde época almohade, mandadas construir por el califa Abu Yacub Yusuf. Se construyeron aprovechando la protección del entramado de murallas en esa parte de la ciudad.

El edificio contó originalmente con diecisiete naves, levantadas sobre unos enormes arcos ojivales de ladrillo y dispuestas de forma perpendicular al río. Cada nave tenía 100 metros de largo por 12 de ancho, formando una superficie total de unos 15.000 metros cuadrados. 

A lo largo de la historia el complejo ha ido experimentando modificaciones en su disposición y uso, adaptándose a los nuevos modelos de barco y a las necesidades de la Armada en cada momento. Entre las modificaciones más importantes podemos citar el reacondicionamiento de las naves 13, 14 y 15 en el siglo XVI para ser utilizadas como aduana. En el siglo XVII se eliminan las naves entre la 8 y la 12 para instalar en ellas el Hospital de la Caridad. 

Parte de las Atarazanas se utilizaron como lugar de almacenamiento de artillería ya desde el siglo XVI y esta finalidad se vería ampliada en el siglo XVIII, ya que en 1719 se decretó el asiento de la Real Maestranza de Artillería en cinco de las naves.

En la actualidad, las Atarazanas están siendo objeto de una profunda restauración y reforma con el fin de convertirlas en un inmenso espacio cultural.

MURALLA DE LA JUDERÍA

En la calle Fabiola encontramos un fragmento de apenas unos diez metros de muralla que constituye el único resto visible que ha llegado a nuestros de la muralla de la judería. Esta muralla se levantó en el siglo XIII para separar a la comunidad judía de Sevilla del resto de la ciudad, rodeando los actuales barrios de Santa Cruz y San Bartolomé. Esta cerca contaba con una serie de puertas que se cerraban de noche, tratando de garantizar la seguridad de la comunidad judía en la ciudad. Sin embargo, la monumentalidad de esta muralla no evitó episodios violentos, como el dramático asalto de 1391 que acabó con la vida de cientos de judíos sevillanos.

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El fragmento que vemos aquí está hecho con tapial y en su base podemos ver insertas las características ruedas de molino, tan comunes en muchos de los edificios del barrio. Su finalidad original era evitar los posibles daños causados por los ejes de las ruedas de los carros, especialmente en vías estrechas como esta.

MURALLA DE LA PLAZA DEL CABILDO

Podemos ver aquí un fragmento de unos 60 metros de muralla, levantada en el siglo XIII creando una alcazaba que se ubicó en esta zona como parte del complejo entramado defensivo que envolvió el Alcázar y la gran mezquita al final del periodo islámico. 

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Está construida con tapial y conserva el adarve y las almenas. Hacia el norte, se ha conservado también un torreón, pero no es visible desde la parte del Cabildo al haber perdido su parte superior y quedar, por lo tanto, tapado tras la muralla.

En la salida desde la plaza hacia la calle Arfe, inserto entre el edificio de viviendas, se puede ver otro fragmento de muralla, con la misma datación y características.

TORRE DE ABDELAZIZ

Llamada también Torre de Santo Tomás. Se levantó en época almohade, en el siglo XIII, como parte del lienzo de muralla que unía el Alcázar con la Torre del Oro. Tiene una planta hexagonal y mide unos 15 metros de altura, siendo maciza en los 8 primeros. 

Está construida con ladrillo, reforzado con sillares en la base y en las esquinas. En su mitad superior, se halla recorrida por las dos franjas horizontales tan características de las torres almohades. Cada paramento está decorado en la parte superior con unos arcos ciegos polilobulados enmarcados en alfices.

POSTIGO DE ABDELAZIZ

Llamado también Arco de la Plata o Arco de Mañara. Se trata de una de las puertas de entrada por las que se accedía al recinto amurallado que rodeaba el Alcázar. Fue construido en época almohade, probablemente ya en el siglo XIII, al igual que la Torre del Oro. De la construcción islámica se puede apreciar aun desde la avenida de la Constitución el arco de herradura original, enmarcado por un alfiz.

Sin embargo, la mayor parte de lo que ha llegado hasta nosotros responde a la reforma acometida en el siglo XIV, en época cristiana. Fue entonces cuando se dispuso la bóveda de nervadura gótica que lo cubre en la actualidad.

Dibujo de la Torre de la Plata en Sevilla

TORRE DE LA PLATA

La Torre de la Plata se encuentra en la actual calle Santander, y estaba unida originalmente a la del Oro por un lienzo de muralla hoy desaparecido en su mayor parte. Ambas fueron construidas probablemente en la misma época, en el periodo almohade, alrededor de 1220. Formaban parte del conjunto defensivo del sur de la ciudad, del puerto y del entorno del Alcázar, junto con otras torres como la de Abdelaziz, que aún se conserva en la Avenida de la Constitución.

Cuenta con una planta octogonal y es más sencilla que la del Oro en su estructura y decoración, aunque con toda probabilidad se construyeron aproximadamente en la misma época. Lo que sí parece probable es que se viera recrecida ya en época cristiana, en época de Alfonso X, durante la segunda mitad del siglo XIII. Sabemos que en época cristiana se la llamó también Torre de los Azacanes. Azacán es una palabra de origen árabe que designaba a aquellos que se dedicaban a portar agua usando animales. Es probable que de forma habitual accediera a la ciudad por el postigo que estaba junto a esta torre y que de ahí le venga el nombre.

Junto a la torre, se conserva un fragmento de muralla de unos 80 metros, que adopta una forma de ‘L’ para adentrarse en los espacios ocupados históricamente por las dependencias de la Casa de la Moneda.

En Detalle → TORRES DEL ORO Y DE LA PLATA

Dibujo de la Torre del Oro en Sevilla

TORRE DEL ORO

La Torre del Oro es la más célebre de las que han sobrevivido del recinto amurallado de Sevilla. Fue construida en época almohade, entre 1220 y 1221 y al parecer debe su nombre a los efectos dorados que producía su color al reflejarse con el río, fruto de la argamasa de cal y paja con la que estaba revestida por completo originalmente.

Los estudios arqueológicos apuntan a que se corresponde con la fase inicial almohade sólo el primer cuerpo de la torre, cuya planta es un polígono de doce lados. Su parte superior se halla recorrida por un friso con ventanas pareadas, hoy cegadas, enmarcadas por arcos de herradura apuntados, apoyados sobre pilastras de ladrillo.

Es probable que la serie de almenas que rematan este cuerpo sean ya de época cristiana, probablemente del reinado de Alfonso X el Sabio. También existen dudas sobre la cronología del segundo cuerpo de la torre, aunque en general tiende a atribuirse su construcción al reinado de Pedro I, ya en el siglo XIV. Está documentado que este cuerpo tenía un acceso directo desde el Alcázar por la parte superior de la muralla, sin necesidad de bajar a la calle. Al parecer, el rey don Pedro hizo uso de esta circunstancia para utilizar la Torre del Oro como escenario para sus encuentros con alguna de sus amantes. Dado este uso que conocemos, es probable que fuera él mismo el que mandara la construcción de este segundo nivel.

En Detalle → TORRES DEL ORO Y DE LA PLATA

POSTIGO DEL AGUA

También llamado Postigo del Alcázar o Postigo de la Huerta del Retiro. Se trata de una pequeña puerta en la muralla, una de las pocas que se han conservado del trazado medieval en Sevilla. Se erigió en época almohade, entre los siglos XII y XIII, remodelando una puerta torre original de época califal. Al parecer, era la puerta que utilizaban los emires para salir de la ciudad en dirección al paraje rural de la Buhaira.