EDIFICIO DE LA ASOCIACIÓN SEVILLANA DE CARIDAD

En la confluencia de la calle Arjona con Reyes Católicos se levanta este edificio regionalista diseñado por Aníbal González. Es conocido por el nombre de la organización que encargó su construcción, la Asociación Sevillana de Caridad. Fue construido entre 1912 y 1914 y originalmente contaba con una sola planta. En 1937, el arquitecto Aurelio Gómez Millán se encargó de la construcción de la planta superior, respetando lo máximo posible la composición original.

Desde el exterior, en todas las fachadas el gran protagonista es el ladrillo visto, cuyo uso abundante es uno de los elementos más característicos de la arquitectura regionalista. En su parte superior, los elementos decorativos cerámicos ayudan a romper la monocromía del conjunto. 

Las dos entradas principales se enmarcan por estructuras muy clásicas. La que da hacia Reyes Católicos está flanqueada por pilastras y rematada por un frontón triangular decorado con cerámica vidriada. Por su parte, la entrada de la calle Segura está enmarcada por columnas, formadas también con ladrillo, que sostienen un entablamento con frontón curvo, también con decoración cerámica.

En la actualidad, el edificio acoge un restaurante y una escuela de hostelería, ambos conocidos como “Casa Aníbal”, en referencia al arquitecto autor del proyecto original.

MERCADO DEL POSTIGO

El Mercado del Postigo es un interesante edificio de estilo regionalista diseñado por Juan Talavera y Heredia hacia 1926. En la actualidad acoge el Mercado de Artesanía El Postigo, en el que una veintena de talleres artesanos locales ponen a la venta sus productos. 

El edificio ocupa una pequeña manzana entre calles, por lo que adopta una forma triangular con los vértices achaflanados. Cuenta con dos plantas, además del semisótano, que se disponen alrededor de un espacio central cubierto por lucernarios que permiten el paso de la luz. 

 

Al exterior, encontramos ladrillo visto prensado y sobre su segundo piso se dispone una balaustrada de hormigón que rodea la terraza. Su fachada principal es la que da hacia el Norte (calle Arfe). Al ser la de menor longitud, el arquitecto enfatiza su importancia levantando sobre ella una sencilla torre mirador de planta cuadrada, rematada también por balaustrada.  

* : Wikimedia

JARDINES DE MURILLO

Los jardines de Murillo y el paseo Catalina de Ribera conforman una de las zonas ajardinadas de mayor interés histórico, artístico, paisajístico y medioambiental de las existentes en la ciudad de Sevilla. Participando plenamente en la vida de la urbe, conservan interesantes especies botánicas así como muestras arquitectónicas, escultóricas y de elementos de mobiliario urbano originales del momento de su formalización en el primer cuarto del siglo XX.

Juan Talavera y Heredia, notorio representante del historicismo regionalista, diseñó los Jardines de Murillo en 1911 sobre unos terrenos cedidos por la Corona, ya que anteriormente habían formado parte de la Huerta del Retiro del Alcázar.  Tienen una disposición más recogida y un aire más recoleto, en contraposición con la disposición longitudinal del paseo de Catalina de Ribera.

La composición de este espacio está basada en caminos en retícula formados mediante setos y pavimentos que, en sus encuentros, crean glorietas de planta octogonal en las que se disponen fuentes centrales y bancos de fábrica recubiertos de azulejería. Los parterres resultantes están ocupados por densas masas de vegetación que otorgan al recinto un ambiente íntimo. 

Entre los espacios abiertos destaca la glorieta dedicada al pintor José García Ramos que queda delimitada por arcos de entrada y muretes en los que existen paños de azulejos que recrean obras famosas de dicho artista, ejecutados por otros pintores del entorno del maestro como Miguel del Pino, Santiago Martínez, Alfonso Grosso, Manuel Vigil, y Diego López. 

En sus proximidades se encuentra una construcción de estilo regionalista dedicada a vivienda. En estos jardines puede hallarse una gran variedad de especies vegetales, sobresaliendo, por su edad y desarrollo, ejemplares de Magnolia Grandiflora, Cupresus Sempervivens Estricta, Ficus Magnoloides Religiosa, Platanus Hibrida, etc.

Texto de la declaración BIC, 12-03-2002.

! Los Jardines de Murillo aparecen por error como "Jardín de las Tres Fuentes" en Google Maps, mientras que donde se puede leer "Jardines de Murillo" es en realidad el Paseo Catalina de Ribera.

PASEO DE CATALINA DE RIBERA

El paseo de Catalina de Ribera y los jardines de Murillo conforman una de las zonas ajardinadas de mayor interés histórico, artístico, paisajístico y medioambiental de las existentes en la ciudad de Sevilla. Participando plenamente en la vida de la urbe, conservan interesantes especies botánicas así como muestras arquitectónicas, escultóricas y de elementos de mobiliario urbano originales del momento de su formalización en el primer cuarto del siglo XX.

El actual paseo de Catalina de Ribera tiene su origen remoto en la cesión, en 1862, de parte de la Huerta del Retiro del Alcázar. Ese nuevo espacio público, que venía a atenuar la estrechez de la trama urbana de los barrios colindantes, no contaba aún con una ordenación especial. A fines del siglo XIX se acometió un primer proyecto de ajardinamiento y amueblamiento del denominado en esos momentos «Paseo de los Lutos» y, en 1920, con motivo de las intervenciones realizadas con vistas a la Exposición Iberoamericana, el arquitecto Juan Talavera y Heredia, formaliza las trazas conservadas en la actualidad. 

Este mismo arquitecto, notorio representante del historicismo regionalista, había diseñado pocos años antes los contiguos jardines de Murillo, fruto también de una cesión (1911) de otra porción, situada al noroeste, de la Huerta del Retiro del Alcázar.  El trazado en planta del paseo de Catalina de Ribera presenta una clara disposición longitudinal, concebida para el tránsito, mientras que el de los jardines de Murillo responde, por su ubicación y diseño, a un recinto más recoleto. 

El paseo se estructura mediante un eje central y dos ejes secundarios, paralelos a aquél y dispuestos a ambos lados, que se configuran por parterres delimitados por pretiles de fábrica y azulejería. El eje central es interrumpido en su punto medio por un amplio espacio circular centrado por una fuente, también circular, sobre la que se alzan, encima de un pedestal con bustos de Colón y los Reyes Católicos, dos columnas que soportan un entablamento coronado por la figura de un león y, a medio fuste, las proas de las carabelas. 

El monumento, que aporta el elemento vertical de compensación compositiva al paseo, fue diseñado por el arquitecto Talavera y ejecutado por el escultor Lorenzo Coullaut-Varela, y está dedicado a Cristóbal Colón, en consonancia con los eventos de la Exposición Iberoamericana de 1929, momento en que se realizó. 

Muy cercana a la fuente monumental está la fuente parietal, adosada al muro de cerramiento de los jardines del Alcázar, dedicada a Catalina de Ribera, benefactora de la ciudad con la fundación del Hospital de las Cinco Llagas. Cuenta con una estructura arquitectónica de estilo neomanierista diseñada por el mismo Talavera y Heredia con pinturas alusivas a la dama, más los restos de otra fuente del siglo XVI. 

Texto de la declaración BIC, 12-03-2002.

CASA DE LA MAESTRANZA

La sede de la Real Maestranza de Caballería se encuentra junto a la Plaza de Toros, de la que esta institución es propietaria. Se trata de un edificio regionalista de estilo neobarroco, diseñado por Aníbal González en 1929.

Sin embargo, el inmueble experimentaría sucesivas reformas y ampliaciones en las décadas siguientes. En 1956 se inauguró la capilla, cuya construcción fue dirigida sucesivamente por Gómez Millán, Medina y Barquín Barrón. Posee planta de cruz latina, con una sola nave cubierta por bóveda de cañón con lunetos. El espacio central del crucero se haya cubierto por cúpula rebajada con tambor y linterna, asentada sobre pechinas.

El retablo mayor está recompuesto tomando partes del primitivo retablo que ocupaba la capilla que la Maestranza tenía en la iglesia del desaparecido convento de Regina Angelorum. Fue elaborado originalmente bajo la dirección de Francisco Dionisio de Ribas en 1668 y sus esculturas son obra de Pedro Roldán. En su hornacina central se venera una imagen de vestir de la Virgen del Rosario, obra de Cristóbal Ramos del siglo XVIII, considerada la patrona oficial de la corporación.